ÉXITO EN EL TRATAMIENTO DE TUMORES CEREBRALES CON UN PRODUCTO HOMEOPÁTICO
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Dos científicos hindúes -Pratip Banerji y Prasanta Banerji- han logrado tratar con éxito el cáncer cerebral usando un medicamento homeopático elaborado con una planta -la Ruda (Ruta graveolens)- y una de las denominadas Sales de Schuler -la calcárea fosfórica-. En un artículo recientemente publicado en Internacional Journal of Oncolgy afirman que el producto "induce selectivamente la muerte celular en las células cancerígenas del cerebro así como la proliferación en los linfocitos de la sangre periférica normal". Agregando que en ocho de los nueve pacientes con glioma así tratados los tumores desaparecieron. Hemos hablado con ellos.
Soberbia. Desgraciadamente es lo que le sobra a buena parte de nuestros oncólogos. El principal de los pecados capitales y, según Santo Tomás de Aquino, "un apetito desordenado de la propia excelencia". Tanto se quieren que piensan que el arte de tratar el cáncer empieza y termina en ellos mismos. Y lo demostraron una vez más tan sólo hace unas semanas.
Madrid, finales de abril. Allí estaban, en una pequeña sala -demasiado pequeña para sus merecimientos- llegados desde Calcuta (India), Prasanta Banerji (74 años) y su hijo Pratip Banerji (53 años) dispuestos a informar de los resultados que han obtenido con Homeopatía frente al cáncer. En su clínica de Calcuta atienden diariamente -junto a un equipo de 10 médicos- entre 1.000 y 1.200 personas, muchas de ellas enfermas de cáncer. Pero en Madrid sólo había tres o cuatro decenas de personas, casi todos pacientes -teniendo cáncer cerebral la mayoría- con sus familiares, dispuestos a agradecer personalmente a los Banerji lo que han hecho por ellos. Más parecía una reunión clandestina -los pacientes preferían no dar sus nombres- que científica a pesar de que ambos médicos se disponían a presentar sorprendentes casos de remisión de cánceres de cerebro, pulmón y osteosarcomas sólo con medicamentos homeopáticos.
Julia, la persona que organizó el encuentro, nos confirmaría que la presencia de los Banerji se había comunicado a algunos oncólogos y neurólogos relacionados con los pacientes allí presentes así como a investigadores del Centro Nacional de Investigación Oncológica (CNIO). Si tenemos en cuenta que el cáncer cerebral es uno de los que peor tratamiento tiene lo lógico hubiera sido que mostraran un cierto interés sólo con saber que estaban en Madrid los autores de un artículo científico -recalco, científico- publicado en el International Journal of Oncology -una de las publicaciones científicas de referencia en Oncología- titulado La Ruta 6 provoca, de manera selectiva, la muerte de las células cancerígenas del cerebro produciendo además la proliferación de los linfocitos sanguíneos: un tratamiento novedoso contra el cáncer cerebral en humanos. Claro que después de haber leído los resultados obtenidos por los Banerji con el tratamiento homeopático el interés hubiera debido convertirse en urgencia por conocer más, mucho más. "Resultado en los pacientes de cáncer tratados con Ruta 6 + Ca3(Po4)2. La terapia combinada de Ruta 6 y Ca3(Po4)2 -se dice en el artículo- fue muy efectiva en el tratamiento de cánceres cerebrales intracraneales. De los 9 pacientes con glioma, 8 (88,9%) mostraron una regresión completa y el paciente restante mostró regresión parcial. Dos de los 3 pacientes con meningioma mostraron una detención prolongada de sus tumores y el tercero una regresión completa. El paciente con craniofaringioma y el paciente con tumores en la pituitaria mostraron regresión completa. Y el paciente con neurinoma, una detención prolongada del tumor como se determinó por imágenes tomográficas computerizadas por escáner". ¿Pueden ofrecer algo mejor quienes usan los agresivos tratamientos convencionales?
Pues a pesar de ello allí no hubo oncólogos ni investigadores del CNIO. Sólo algún médico homeópata deseoso de sentirse reivindicado por los trabajos de los Banerji -tercera y cuarta generación de médicos dedicados a curar con Homeopatía en su país- y un oncólogo, eso sí, que ya no practica la Oncología sino la medicina natural. El mismísimo Mariano Barbacid hubiera debido estar allí para invitarlos a su flamante centro pero, según nos comentaron, no los consideró dignos de atención. Insisto: sobra mucha soberbia.
INDIA: MIL MILLONES DE HABITANTES, UN CONTINENTE EQUIVOCADO
Mientras en España se está a punto de acabar por la vía de los hechos con la Homeopatía (vea el artículo sobre ello que publicamos en este mismo número) en la India está reconocida como parte del sistema nacional de salud. Su estatus legal es equivalente al de la medicina alopática o convencional. De hecho, en el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar existe desde marzo de 1995 un Departamento de Ayurveda, Yoga & Naturopatía, Unani, Siddha y Homoeopatía (AYUSH). Hay más de 186 universidades en las que se enseña Medicina Homeopática de las que unas 35 son gubernamentales y el resto privadas. La Homeopatía es, de hecho, el tercer método más popular de tratamiento en la India -utilizado sobre todo, pero no sólo, con carácter de atención primaria con el consiguiente ahorro en fármacos- después de la Alopatía y el Ayurveda. Se estima que en la actualidad ejercen esta actividad en torno a un cuarto de millón de médicos homeópatas en la India y que miles más se añaden anualmente a esa cifra.
Bueno, pues en ese entorno de libertad terapéutica trabajan los Banerji en su clínica de Calcuta. "Hemos tratado -afirma Pratip Banerji- a 17.324 pacientes con cáncer entre 1990 y 2005 en nuestra clínica. En el 19% de los casos hubo una regresión completa de los tumores, muy significativa desde nuestro punto de vista. Y en el 21% de los casos los tumores permanecieron estacionarios o experimentaron una mejoría después del tratamiento". La práctica diaria les llevó al convencimiento de que los cánceres cerebrales eran precisamente los que mejor respondían a su medicación homeopática. "En nuestra amplia experiencia clínica -añade Pratip- hemos encontrado que los tumores intracraneales son especialmente sensibles a nuestro tratamiento, comparados con otras tipologías; en un 72% de los casos se produce la remisión o se detiene el crecimiento de los tumores intracraneales y sólo en un 28% empeoraron o cambiaron el tratamiento. En otros tipos de cáncer en aproximadamente el 43% de los casos podríamos detener el progreso de la lesión y los pacientes podían vivir una vida casi normal durante muchos años. En esos casos no hubo metástasis a otros órganos".
Cuando los Banerji acudieron a Corfú (Grecia) en 1995 a la Conferencia Internacional de Investigación del Cáncer para presentar sus resultados eran los únicos médicos homeópatas entre 1.200 médicos asistentes. Entonces presentaron 16 casos de regresión de tumores cerebrales y su curación con medicamentos homeopáticos. Desde 1995 hasta ahora, ¿cuántos pacientes hubieran podido salvarse? Afortunadamente allí si fueron a escucharles investigadores más abiertos que los que por aquí andan manejando fondos públicos. Entre otros, estaba el doctor Sen Pathak, catedrático de Genética y Biología Celular en la Universidad de Texas y miembro del MD Anderson Cancer Center de Houston, quien acabaría colaborando en una investigación en equipo llevada a cabo por la Fundación Banerji y el Centro de Medicina Complementaria y Alternativa para el Cáncer de Estados Unidos. Fruto de su trabajo de seis años fue el artículo publicado en International Journal of Oncology que permite a Prasanta Banerji reivindicar la Homeopatía: "Si la eficacia de la Homeopatía se debiese a un mero efecto placebo, ¿cómo explican sus críticos que haya productos homeopáticos que maten células cancerígenas al tratarlas con ellos in vitro?"
Mientras la investigación del Anderson terminaba Prasanta y Pratip Banerji, en un esfuerzo por conseguir la mayor difusión posible a sus económicos/efectivos tratamientos homeopáticos contra el cáncer, presentaron su trabajo en marzo de 1998 al programa Best Case Series del Comité Asesor para Medicinas Complementarias y Alternativas en Cáncer dependiente del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos. Tarea nada fácil. "Presentamos los casos más documentados -afirma Pratip-, que no los mejores. Casos resueltos que fueron examinados meticulosamente. Aportamos los documentos originales, las pruebas radiológicas y todo tipo de exámenes que fueron confirmados por expertos del Instituto Nacional de la Salud. Entre ellos había dos carcinomas broncogénicos, dos casos de carcinomas nasofaríngeos, dos casos de tumores intracraneales, un craneofaringioma y un astrocitoma tratados con éxito con Ruta graveolens 6C y phospherica Calcarea 3X. Los casos se han seguido durante varios años y no ha habido evidencia de repetición o metástasis en ninguno de ellos. Los pacientes están en la actualidad sanos".
El NCI dio por completa la serie en marzo de 1999. "Nuestro único propósito -añade Prasanta Banerji- al presentar el Best Case Series fue el de seguir una trayectoria positiva con el fin de conseguir que la Homeopatía se convierta en un medio eficaz y bien promocionado de tratamiento como medicina complementaria y alternativa".
El resultado fue un acuerdo -jamás conseguido con anterioridad- entre una institución sanitaria de Estados Unidos y una rama de la medicina alternativa para la investigación del tratamiento contra el cáncer. La carta que recoge ese compromiso, firmada con la Fundación Banerji por el Centro de Medicina Complementaria y Alternativa para el Cáncer (OCCAM) del Instituto Nacional del Cáncer y por el Instituto Nacional de Salud de Maryland es el primer documento de este tipo que reconoce la importancia que tiene la Homeopatía en el tratamiento del cáncer de pulmón. De hecho el Instituto Nacional del Cáncer de Maryland (EEUU), está en el proceso de consolidar una investigación sobre el tratamiento de cánceres pulmonares con los métodos homeopáticos de Banerji. Y el doctor Subrato Sen, del Anderson Cancer Center de Houston (EEUU), está dirigiendo una investigación similar para explicar la cura de cáncer de mama. Cada tipo de cáncer tiene su propia formulación homeopática.
En suma, quienes han sido ignorados por oncólogos e investigadores españoles durante su estancia en Madrid han expuesto en los últimos años por todo el mundo sus resultados incontestables sobre los beneficios de la Homeopatía en cáncer:
El año 2000, en la conferencia Comprehensive Cancer Care, 2000 -patrocinada por el Instituto Nacional de Cáncer y el Centro de Medicina Complementaria y Alternativa para el Cáncer de Arlington (EEUU)- su trabajo Tumores malignos: recuperación de la salud mediante medicamentos homeopáticos fue acogido con gran éxito por los allí presentes.
En el 2001, en Nueva Delhi, en el Indian Science Congress, Millennium, el Dr. Pratip Banerji expuso su trabajo Tumores malignos: un enfoque homeopático. Y a su conferencia asistieron los más importantes científicos de la India. En la India, en Mumbai, en febrero del año pasado, intervinieron en la 25 Convención Anual de la Asociación India de Investigación del Cáncer en el Centro Avanzado para la Investigación del Tratamiento y Educación en Cáncer (ACTREC) con una ponencia titulada Regresión de tumores malignos siguiendo un nuevo método de tratamiento utilizando medicamentos homeopáticos. Fue la primera vez que estos homeópatas indios eran invitados a un foro de la medicina más ortodoxa en su país a presentar los resultados de su investigación científica en cáncer. "Finalmente -recuerda Prasanta Banerji- fuimos reconocidos en nuestro propio país por nuestro trabajo en la investigación del cáncer". Y, en efecto, su tratamiento ha sido ya reconocido oficialmente por el Gobierno de la India.
Finalmente, en noviembre del pasado año fueron invitados a dar una presentación sobre su tratamiento en tumores cerebrales en la University of Southern de California.
La reunión de Madrid, sin embargo, no pasó de ser un encuentro de amigos. Pero era tal su voluntad de agradar a los médicos e investigadores españoles que no tuvieron reparo en acudir a la consulta del doctor Santiago de la Rosa -médico naturista, homeópata y miembro del Consejo Asesor de Discovery DSALUD- quien, muy interesado por sus aportaciones, grabó con ellos un programa de radio que puede escucharse en Internet (www.emisionnatural.com).
"Supe de los doctores Banerji -nos contaría el doctor De la Rosa- por un e-mail. Revisé en que consistía su tratamiento y no daba crédito a mis ojos cuando en una página web vi las pruebas diagnósticas. Ver un tumor en el cerebro y al año constatar su desaparición... Y no de uno sino ¡de 10 tumores! Las diapositivas de antes y después eran asombrosas. Luego, en mi consulta, además de los resultados en cáncer de cerebro me enseñaron otros casos: cáncer de pulmón, osteosarcoma de rodilla, etc. Y los tratan utilizando la Homeopatía como la alopatía, con protocolos. Cada cáncer tiene su fórmula homeopática. Conocemos la del cerebro -Ruta y Fosfato Tricálcico- pero los demás cánceres tienen la suya: esófago, mama, hígado, intestino.... Creo que es una fantástica noticia fruto del trabajo de treinta años de dos colegas, médicos generales y homeópatas. Y me parece una pena que tan pocos compañeros se hayan interesado en ello. A fin de cuentas es lo que muchos buscábamos: algo natural, reestructurador y no destructivo".
HOMEOPATÍA AVANZADA
"En el 98% de los casos de cáncer podemos al menos proporcionar alivio sintomático -nos diría Pratip Banerji- pero es en el cáncer de cerebro donde el éxito es mayor: más del 72%. Ahora bien, en cualquier otro tipo de cáncer el éxito nunca es menor al 20%".
Debemos decir que el protocolo de Banerji es simple y se diferencia de la Homeopatía clásica en que usa medicinas homeopáticas específicas para enfermedades específicas. Es decir, como en la medicina convencional pero con fármacos de naturaleza homeopática que carecen de efectos secundarios. La Homeopatía clásica, a la hora de buscar un medicamento, tiene en cuenta sobre todo al individuo y sus síntomas y no tanto la enfermedad por lo que éste puede variar de una persona a otra. Los Banerji, con lo que ellos denominan Homeopatía Avanzada -tras tratar en su clínica a más de un millar de personas a diario en un sistema abierto de salud donde cada cual elige cómo curarse- han conseguido establecer una serie de fórmulas invariables para cada patología. Y en el caso del cáncer para cada tipo de cáncer. De esta manera los pacientes eligen libremente si tratarse con Homeopatía o con medicina convencional. "Nosotros pensamos -señala Pratip Banerji- que la Homeopatía es un tratamiento que no necesita complementarse con ningún otro y tratamos enfermos de todo tipo de patologías. Tenemos pacientes que vienen a nosotros después de haber utilizado la Quimioterapia y otros que llegan directamente porque nunca acuden a los tratamientos ortodoxos. Y a día de hoy día en la India el número de éstos es ya mayor. Por dos razones: las medicinas convencionales tienen muchos efectos secundarios y son muy caras. Nuestros productos, en cambio, carecen de efectos secundarios y son muy económicos. Y podemos aliviar la mayoría de los casos. Como antes le decía podemos, cuando menos, mejorar la situación del 98% de los casos que tratamos".
En el caso de los tumores cerebrales los componentes utilizados en sus pacientes son la Ruta Graveolens 6c y la Calcarea Phosphorica 3x que fueron los estudiados en el MD Anderson. "En el presente estudio -puede leerse- hemos descubierto que una combinación de Ruta 6 y Ca3(PO4)2 tomada por vía oral puede tanto bloquear la progresión como provocar la completa regresión de los cánceres cerebrales humanos de tipo glioma con mínimos efectos secundarios o sin ninguno en absoluto. Los pacientes diagnosticados con glioma, al ser tratados con Ruta 6, mostraron mejores resultados que pacientes con otros tipos de cáncer intracraneal. Aunque el número de pacientes en nuestro grupo era reducido el resultado de este tratamiento homeopático fue enormemente alentador y novedoso". Y más adelante puede leerse: "Por encima de todo, nuestros resultados muestran que ese derivado de la Ruta 6 y Ca3(PO4)2, tomados por vía oral, pueden provocar regresiones de gliomas humanos in vivo. Esto podría haberse logrado por la inducción de pérdida de telómeros en células cancerosas como se mostró en nuestros experimentos in vitro con células cerebrales cancerosas derivadas de glioma. En contraste con la quimioterapia convencional, que mata las células normales además de las cancerosas, la combinación de Ruta 6 + Ca3(PO4)2 mata selectivamente las células cerebrales cancerosas del glioma y protege los linfocitos normales induciendo división celular en las células que forman la sangre. Ésta medicina homeopática podría ser prescrita para el tratamiento óptimo de tumores cerebrales en general, y gliomas en particular, a la vez que reduce severos efectos secundarios y protege la formación sanguínea de células en estos pacientes".
¿Y cómo actúa? Los investigadores del MD Anderson tienen sus dudas sobre el mecanismo final de actuación de esta combinación homeopática así que refieren dos opciones. La primera tiene que ver con la actividad antioxidante y antiinflamatoria del ingrediente activo de la Ruta -Rutin- y su capacidad para proteger los filamentos del ADN de la ruptura y prevenir así posibles mutaciones. Por su parte, la Calcárea Fosfórica -en la forma planteada por los Banerji- activa la enzima fosfolipasa que, a través de complicados laberintos bioquímicos, vía enzimas asociadas -calmodulin y calcineurin-, lleva a las células a la apoptosis y/o a la regresión espontánea o detención prolongada del avance de las células tumorales. "La otra posibilidad -señala el estudio- podría ser que la Ruta induzca desamidación (eliminación de un grupo amida) de la proteína antiapoptótica Bcl-x2 en células cerebrales cancerosas humanas pero no en los linfocitos B y T normales. Esto podría dar como resultado que las células cancerosas se volviesen más sensibles a la muerte celular que las células normales".
TERMINAR CON LAS RECIDIVAS
En la actualidad un número significativo de pacientes con tumor cerebral sufren recidivas. Y en ese campo los Banerji han estudiado también los resultados de su terapia homeopática. En su estudio han examinado 147 casos: 57 (38,8%) padecían astrocitoma y otros gliomas, 28 (19,0%) meningioma, 20 (13,6%) adenoma pituitario y 42 (28,6%) otras variedades de tumor. De ellos, 64 pacientes (43,5%) en grado IV, 36 (24,5%) en grado III y 47 (32,0%) en grado II. Ninguno era de grado I. Bueno, pues los resultados demuestran también la eficacia del tratamiento a base de Ruta 6 y Fosfato Tricálcico para prevenir las recidivas de los tumores cerebrales malignos.
"Hemos analizado documentos -señala Prasanta Banerji- de 147 casos disponibles hasta la fecha (76 en la India, 44 en Estados Unidos y 27 en otros países, incluyendo Reino Unido, Canadá, España, Italia, Suecia, Australia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Turquía, Israel, Malasia y Pakistán) en los que se han empleado nuestros medicamentos sólo para prevenir recidivas sin hacer uso simultáneo de ninguna otra terapia convencional. Y en el 66,74% de los casos se evidencia que nuestros medicamentos desempeñan un papel definitivo en la prevención de recidivas de tumores cerebrales. En cuanto al oligodendroglioma la prevención de recidivas fue extraordinaria; sin embargo, en gliomas del tronco cerebral ésta fue algo menor". Sin embargo, el éxito obtenido oscila entre el 72% en la India y el 37% en otros países al margen de Estados Unidos lo cual podría explicarse por la facilidad que existe para acceder al tratamiento tanto en la India como en Estados Unidos donde además hay centros de apoyo que no existen otros países en los que los pacientes que siguen el tratamiento dependen por lo general de consultas on line. Por eso los Banerji piensan que es posible que el protocolo fuera de la India o Estados Unidos puede que no sea seguido adecuadamente o que los pacientes no tengan acceso a los medicamentos elaborados de acuerdo con la farmacopea británica o india que, por el contrario, sí pueden conseguirse con facilidad en India y Estados Unidos. Problema que efectivamente tienen -como pudimos constatar- algunos de los pacientes que desde España quieren seguir su tratamiento.
Algo realmente curioso del tratamiento homeopático de los Banerji es que no importa nada el grado de evolución del tumor cerebral: el tratamiento es básicamente el mismo. Y todos los tumores son tratables. "En nuestras clínicas -nos indica Pratip- no negamos el tratamiento a ningún paciente de cáncer con independencia de la fase en la que se encuentre. En nuestro caso tratamos un cáncer fase III o IV con las mismas medicinas que trataríamos un cáncer en fase I. A veces ocurre que un cáncer fase IV que ha llegado hasta nosotros en camilla después de un mes está corriendo alrededor de la casa, cocinando y limpiando, mientras un cáncer en fase I continúa sin evolucionar. En una ocasión los médicos ortodoxos del Hospital de Calcuta nos remitieron un caso de cáncer terminal, un cáncer pancreático con metástasis que afectaba al bazo y al hígado además de muchos otros efectos secundarios a consecuencia de los tratamientos. Sus médicos nos dijeron que le quedaban 15 ó 20 días y ya no podían hacer nada. Me lo pasaban para que tratara de proporcionarle algún tipo de alivio. Aceptamos. Pero era un paciente que vivía a 1.500 millas de Calcuta de donde nosotros estamos y cuando quisimos empezar el tratamiento los hijos nos pidieron que fuéramos nosotros a casa de su padre ya que él estaba moribundo. Bueno, pues a los pocos días de comenzarlo ya podía subirse al avión. Y 15 días después el hijo nos telefoneó diciéndonos que su padre se sentía mucho mejor. Su estómago se había deshinchado y estaba muy mejorado. Le dijimos que continuara con las medicinas. Al cabo de un mes vino a vernos. ¡El cáncer había desaparecido! Aún vive, está trabajando y las pruebas reflejan que no hay ni rastro del cáncer. Incluso el hígado está completamente libre. Yo pienso que es muy importante la aceptación de la persona en particular a las medicinas. Porque en muchos casos la curación depende de la respuesta del paciente a la medicina. Y cada persona es diferente".
"No obstante -puntualiza Prasanta-, nuestros planes futuros se basan en descubrir cuál es el motivo exacto que en algunos casos conduce al fracaso para proporcionar otra terapia alternativa si el protocolo fallase. Ya hemos concluido nuestros primeros trabajos siguiendo esa línea y hemos observado que en aquellos casos fallidos un preparado de Naranja Amarga -cuya patente está en trámite- puede tener efectos asombrosos; con ella se consiguen resultados cada vez más exitosos".
Su paso por Madrid fue fugaz. Y lamentaron no poder quedarse al II Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer que, organizado por la Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer en colaboración con Discovery DSALUD, se estará celebrando en el momento de entrar este número en imprenta pero nos prometieron venir a la próxima edición.
Antonio F. Muro
Javier: el oncólogo español que se pasó a la Medicina Natural
Javier fue el único oncólogo que asistió a la presentación de Pratip Banerji y Prasanta Banerji. Aunque mejor sería decir que fue oncólogo ya que desde hace tres años se dedica a la práctica de la medicina natural. "Sabiendo lo que ahora sé de Medicina Natural -nos dijo- no puedo éticamente ejercer la Oncología. No puedo". No obstante, prefiere que su apellido no aparezca para que se sepa que, en su opinión, los oncólogos de base -como le gusta decir- no son libres de expresar libremente su discorformidad con los tratamientos actuales.
-¿Qué opinión le merece lo que ha visto y oído sobre los tratamientos de tumores cerebrales y otros cánceres con Homeopatía?
-Como oncólogo convencional no lo podría creer pero como también soy médico naturista lo creo. Lo que me ofrece una opinión muy negativa es el hecho de que en España no podamos practicar esta medicina, estos tratamientos, sobre todo cuando el paciente está de acuerdo o los elige. Desde la medicina oficial, quiero decir. Alguien podría replicarme diciendo que eso no es así y sí se puede si el paciente quiere pero lo cierto es que a la hora de la verdad todo son problemas. En el caso del protocolo de Banerji, por ejemplo, hay algunos productos homeopáticos que usa y en nuestro país están prohibidos aunque sean de libre venta en otros como la India o Estados Unidos. Y si tratas de pasarlos por la aduana te puedes encontrar con problemas. Es más, si un médico los recomienda como tratamiento para el cáncer se juega el título a pesar de que se sepa que no produce efecto secundario dañino alguno. Mi opinión, como oncólogo clínico, es que todo ha cambiado mucho en los últimos años. Hemos tenido la oportunidad de acceder a nuevos conocimientos y yo, sabiendo lo que ahora sé de Medicina Natural, no puedo éticamente ejercer la Oncología. No puedo. Lo he tenido que dejar.
-¿En su caso primero fue la Oncología y después la Medicina Natural?
-Yo estudié primero Oncología y luego Medicina Natural. Y volví a ejercer la Oncología pero como sabía Medicina Natural aproveché que estaba en un centro pequeño para dedicarme a hacer sólo tratamientos oncológicos mínimos, es decir, lo que uno está obligado a hacer de acuerdo con la "medicina basada en la evidencia". Le pongo un ejemplo: en el caso del cáncer de pulmón ¡cuál fue mi sorpresa cuando después de tres años de haber acabado la especialidad me pongo a leer un tratado de Oncología y veo que lo único que está realmente probado es poner tres ciclos de quimioterapia! Así que me dije: ¡ésta es la mía! A todo paciente que no quiera más de tres ciclos de quimioterapia no se los pongo. Pero sólo lo conseguí en un par de pacientes. Porque luego resulta que otros colegas les recomiendan que se den más ciclos. Y también está la presión familiar, lo que oyen en la tele y en otros medios. Pues bien, a pesar de ello siempre que podía aplicaba tratamientos mínimos, pautaba a los pacientes sólo lo que era obligado. Y además les recomendaba productos naturales y les transmitía -y a mi juicio es lo más importante- que el cáncer se puede curar. El resultado es que mis pacientes vivían igual o más que cualquier otro pero recibiendo la mitad de quimio y con una calidad de vida excelente. En cerca de tres años y medio sólo tuve una fiebre neutropénica porque tenía tiempo para verlos y en vez de una vez por ciclo los veía dos veces por ciclo. La calidad de vida hasta el último mes era realmente buena. Bueno, pues por hacer esto tuve que dejar la Oncología. Y no explico cómo fue el proceso porque no puedo probarlo. Sólo le diré que mis condiciones de trabajo eran peores cada día y al final lo tuve que dejar.
-¿Está hablando de un moobbing encubierto?
-Sí, creo que así podría definirse: moobbing encubierto. No puedo probar nada pero ésa fue mi percepción. Con mis compañeros no tenía ningún problema pero sí con mis jefes de entonces en el hospital público donde trabajaba. A partir de ese momento tuve que elegir entre volverme loco por las presiones en el trabajo y optar por mi salud y trabajar más tranquilamente. Así que acabé dejando la práctica de la Oncología y apostando por la Medicina Natural.
-Y tras su experiencia, ¿qué recomendaría a sus compañeros oncólogos?
-Lo único que les diría es que se informen, que estudien, que lean, que no crean que hay cosas imposibles, que el cáncer se cura. Se está curando en muchos países del mundo y de muy diversas maneras además. Tanto con medicamentos homeopáticos como con productos naturales y tratamientos psicológicos como, simplemente, cambiando los hábitos alimenticios. A veces basta con ayudar a creer a la gente en la curación. Les diría que si algo les extraña mucho o les crea rechazo se pregunten porqué les crea rechazo en lugar de descartarlo directamente. Y que si alguien les dice que un tratamiento homeopático cura intenten informarse sobre ello, hablar con la gente que se ha curado o con los científicos que lo han desarrollado.
-¿Entiende entonces a los pacientes que nos piden que no demos sus apellidos porque sus oncólogos no saben que están recurriendo a tratamientos alternativos?
-Sí, lo entiendo. Porque el paciente oncológico está en una posición débil, muy desprotegida. Es alguien que se agarra a un clavo ardiendo y ese clavo ardiendo es el oncólogo. Si el oncólogo, porque tú le dices que estás haciendo o tomando algo que crees que es bueno para ti, te pone mala cara, te alza la voz o te responde con una mirada despectiva sin demostrar apoyo lo lógico es que el paciente se sienta desprotegido, débil, en una situación fatal y aumente su miedo y angustia. Básicamente porque tiene miedo a quedarse sólo, cosa que no tiene porque ser así ya que el paciente tiene derecho a que le hagan sus revisiones siempre que quiera.
Cuando un paciente va al oncólogo y le dice que está haciendo algo diferente a lo que él conoce éste ni se plantea que pueda funcionar. En plan paternalista piensa: "¡Pobre paciente! En su indefensión está haciendo tonterías". Y esa forma de pensar la transmite al paciente en un segundo. Simplemente con la mirada. Y a la primera frase que diga el paciente se sentirá estúpido. El oncólogo actúa de manera inconsciente. Le han educado de una manera determinada para hacer cosas muy concretas. Es más, está convenientemente aleccionado para usar ciertos productos y sólo esos. Y siempre con el mismo protocolo, con las mismas dosis... Todo muy cuadriculado.
Lo grave en el caso del paciente que decide cambiar su tratamiento es que le hacen firmar un consentimiento informado de que no acepta el tratamiento convencional. Olvida la gente sin embargo que el médico está obligado a informar al paciente de todas las opciones de tratamiento que existen. Y, por tanto, está obligado a estar informado él mismo para poder informar luego al paciente. Sólo así podrá exigir los consentimientos informados que quiera. La verdad, pues, es que al paciente se le está informando sólo de una parte de lo que existe ya que el médico no conoce el resto porque el sistema se encarga de que no lo conozca.
Cuando yo me enteré de que había gente que se curaba del cáncer con otras cosas estuve un par de años sumido en una situación de auténtica confusión mental. Me parecía imposible asumir que había otra realidad. Era tanto lo que chocaba eso con lo que yo había estudiado y cómo me lo habían enseñado que no me lo podía acabar de creer. Y la culpa es nuestra, de los oncólogos, porque no nos informamos. Los oncólogos son culpables de no informarse, de no ser humildes; tienen la culpa de no estar abiertos, de no creer en otras cosas.
-La verdad es que en el mundo global en el que vivimos quedarse encerrado en los conocimientos adquiridos, especialmente en el ámbito de la salud, tiene delito...
-Los oncólogos más jóvenes ya se están dando cuenta de cómo funciona el sistema que les ha educado, cómo se hacen los ensayos, cómo funcionan las revistas, qué eficacia real tienen los fármacos nuevos respecto a los antiguos... Porque ya se ha denunciado 18 veces todo. Y entonces, a lo mejor a la 20, comienzas a darte cuenta de algo. Y es que al principio no te lo puedes creer. Te lo digo como oncólogo. Ayer mismo me llamó una amiga oncóloga -no lo esperaba- y me dijo que iba a hacer cosas de Bioenergética, que estaba leyendo y alucinaba con lo que estaba descubriendo. Yo creo que poco a poco esto va a ir exponencialmente subiendo. Los oncólogos no somos idiotas. Sólo somos personas a las que nos han hecho creer que somos dioses y nos han pagado muy bien para que nos endeudemos mucho y tengamos que afrontar hipotecas, letras de coches y otras cosas a fin de que luego nos resulte difícil salirnos del sistema. Así de simple.
Publicado en DISCOVERY SALUD
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Isabel dijo
Buenos días,
Soy madre de un niño de 3 años y medio, a final del año 2008 le diagnosticaron un carniofaringioma. Es un tumor cerebral que se desarrolla en el hipotalamo.
Fue sometidido a una operación para colocarle un cateter de omaya, y de esa manera poder tratarlo con interferón, pero se complicó. El liquido cefalo-raquideo ejercia mucha presión en la cabeza y volvió a pasar por quirófano para que le pusieran una válvula ventriculo-peritoneal.
Una vez estabilizado empezó las sesiones de quimioterápia, acudiamos días alternos, durante todo un mes entero.
Consiguieron reducir el tamaño del craniofaringioma pero no acabaron con el, aunque dentro de todo lo malo el niño podía llevar una vida prácticamente normal.
Ahora año y medio después el problema aparece de nuevo, el cranifaringioma se esta desarrollando de nuevo y ya nos estan planteando probar nuevas técnicas quirurjicas, radioterápia, quimioterápia...
Yo no se que es lo que mas conviene y las decisiones son difíciles y muy duras, sobretodo por que solo es un niño y tiene que pasar de nuevo por algo tan duro...
Ojalá haya alternativas para gente con estos problemas por que, sacarian del sufrimiento a muchas personas.
6 Abril 2010 | 02:59 PM