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CAMINOS PARA LOGRAR SALUD Y PAZ INTERIOR

BLOG DE JOSE ANTONIO SHA- HEILPRAKTIQUER - EXPERTO EN TERAPIAS COMPLEMENTARIAS-

11 Agosto 2008

APRENDER A PERDONAR

Aprender a perdonar


El perdón es un gran acto de amor. No se trata de pedirlo por una pequeñez: un pisotón, un golpe inesperado o una cosa trivial. Hablo de perdonar cuando se ha cometido una humillación, una herida en el corazón de otra persona, un desprecio, una injusticia flagrante, un maltrato físico o psicológico, sabiendo muy bien lo que se hacía. Pienso ahora, mientras escribo estas líneas, en tantas situaciones terribles por las que pasa el ser humano: por ejemplo, los dramas de matrimonios rotos en donde la dureza, la tortura psicológica y el despecho sistemático hizo estragos y llevó las mejores ilusiones. El análisis está erizado de dificultades. Serpentean en estas masas de pensamientos por los que me abro paso, trampas y vericuetos pantanosos. El inventario de sufrimientos que puede padecer una persona, llegan a formar un mosaico diverso y frondoso, en donde se hospeda una serie conductas de sinsabores, tristezas y desencantos, unas veces de de forma clara, otras, camufladas…que constituyen un mapa de dolor físico y psicológico de valles y quebradas. Esa lista es el cuento de nunca acabar y al mismo tiempo, todo está descrito y tipificado. El escándalo del sufrimiento por el que puede transitar el ser humano es kafkiano, increíble, impensado, una caja de sorpresas, para la que se debe estar preparado, teniendo unos cimientos sólidos, fuertes, resistentes y una visión de la vida natural y sobrenatural, física y metafísica, inmanente y trascendente. El sufrimiento no superado puede volver a esa persona agria, amargada, resentida, dolida, echada a perder. El mismo sufrimiento que a unos los hunde y los sumerge en el odio, a otros los purifica y los hace más humanos y con más capacidad de amor. El tema es saber darle la vuelta al argumento y saber pasar las páginas de esas experiencias negativas, superándolas y mirar hacia delante. El principal problema que se plantea aquí es quedarse instalado en el rencor. Que significa: sentirse dolido y no olvidar. Y entonces, puede suceder que unos de los motores principales de esa vida sean la revancha y el odio. Son dos caras de una misma moneda. En la revancha rige esta formula: el que la hace la paga y hay que buscar el momento oportuno para devolver el golpe; hay desquite y actitud de venganza. Mientras que el odio es el deseo de destruir al otro o hacerle todo el daño posible, de palabra y de obra; hay aversión clara hacia esa persona, esperando que le sucede algún mal de importancia. Son dos actitudes complementarias que funcionan como una tierra seca y requemada, donde se oyen los alaridos de los chacales y el crascitar de los buitres oteando la presa. Se mueven por esos pasadizos cautelosos hacerle daño, descalificarlo y no perder la ocasión de hacer algo contra él. El paisaje mental se puebla de estas sombras de enemistad, que se deslizan sembrando frutos de destrucción, tentados por la astucia sutil de buscar los momentos más oportunos para tener la maquinaria dura de la venganza y el odio bien engrasada. Frente a las heridas no resueltas, estas regresan a nuestra intimidad por la puerta de atrás. Y se cuelan como un ladrón, robando la paz y la tranquilidad interior. El perdón tiene dos notas: una inmediata y otra mediata, cercana y lejana. Te perdono, me perdonas. Y después, otra fase que necesita tiempo: luchar por olvidar. Porque el perdón consiste en renunciar a la venganza y al odio. De este modo la persona no se endurece y de ahí brotará una nueva forma de entender la vida. Insisto: renunciar a las represalias, al ajuste de cuentas, al correctivo, a la ley del talión…solo puede hacerlo una persona superior en calidad humana, en donde la reivindicación justiciera no va a tener cabida, tras un esfuerzo por superar las heridas y atropellos recibidos. ¿Puede una madre perdonar al asesino de su hijo? ¿Pueden los padres de una joven violada, perdonar al agresor así porque si? ¿Puede una mujer maltratada por su marido, del que se ha separado traumaticamente y que no le pasa una pensión digna? ¿Es posible el perdón tras saber que un sujeto ha buscado el golpe seco en la vida de otra persona, en el sitio que más le duele, en el talón de Aquiles…lo que va a tardar en recuperarse de ello unos cuantos años? ¿Se puede dar el pasar las páginas y olvidar, tras ser difamado, ofendido, ultrajado y casi destruido? Hablamos de un daño objetivo, claro, contundente, que se puede pesar y mediar. ¿Qué quiere decir perdonar? Significa aceptar los hechos e intentar comprender esa conducta y tratar de que el tema se aleje del escenario mental cada vez más. Y ser a esa persona como digna de compasión. Sin un profundo sentido espiritual no es posible el verdadero perdón. Pero tenemos que ser realista. Las reacciones naturales e incluso lógicas y hasta necesarias, algunas veces, son las ya mencionadas, a las que añadimos la ira, la indignación, la respuesta virulenta y malévola que busca el desagravio. Desquitarse, que el otro escarmiente, que uno sea indemnizado viendo la ruina y el desastre del otro. Todo eso es humano, pero no es sobrehumano; es natural, pero no es sobrenatural. Es normal que ante una injustifica padecida y soportada, no quedemos dolidos por esa herida y tengamos la tendencia a pasar factura. Dice la filósofa alemana Jutta Burggraf que “todo dolor negado retorna por la puerta trasera y permanece largo tiempo como experiencia traumática y puede ser la causa de heridas perdurables”. El acto de perdonar es de una sabiduría superior. No es algo que se pueda valorar a corto plazo, sino en las distancias largas. La venganza y el odio envenenan la vida. Una persona resentida queda atrapada en el pasado y le va a costar proyectarse de forma sana hacia el futuro. Hay un pensamiento positivo que es éste. Yo sufriendo y pasándolo mal por el agravio recibido y mientras tanto, la otra persona tranquila y reposada haciendo su vida y ajena a lo que yo estoy pasando. Pura lógica. No me compensa. Y de otro lado, tener conciencia de que el resentimiento es intoxicación, repetición mental del acontecimiento que puede llegar a convertirse en algo obsesivo, en donde lo de atrás se vuelve pesado, duro, devastador, latigazos secos que se cimbrean por los escenarios mentales y producen un incendio de fuegos que piden abrirse paso y destruir a esa persona que nos hizo tanto mal. Los agravios no curados vuelven a ese individuo neurótico. Y tiende a herir a los que tiene cerca, porque esa llaga al no estar bien cerrada, destila agresividad, mordacidad, ofensa y ganas de venganza y desquite. La capacidad para olvidar y perdonar es propia de las personas maduras y llenas de amor. Aquí los que pierden, ganan. Es más fácil hablar del amor que practicarlo. Una persona psicológicamente sana es aquella que vive en el presente, ha luchado contra viento y marea por superar las durezas del pasado y vive abierta y empapada de porvenir. Y también lo diría en sentido contrario: el que está atado a los recuerdos negativos y no es capaz de alejar de sí el daño sufrido, se va convirtiendo en alguien con un trastorno psicológico, que le puede acompañar durante años, como la sombra al cuerpo. Y el instalarse en un estado de tensa duermevela agazapada. En positivo, el agradecimiento es la memoria del corazón. En negativo, el sufrimiento no superado es la infelicidad instalada en nuestra cabeza. Hay tres ingredientes esenciales que deben vivir en nuestro patrimonio interior, si queremos encaminarnos bien hacia la felicidad: corazón, cabeza y espiritualidad. Sentimientos, argumentos y razones para vivir. El perdón no consiste en hacer una especie de borrón y cuenta nueva. De aquí no ha pasado nada. No es eso. Exige renunciar a la venganza y al odio, por un fin superior: si solo se vive una vez, si la vida es una ocasión única de sacar lo mejor de uno mismo…yo perdono y olvido, disculpo, no llevo cuentas de esas fechorías que me han dejado maltrecho y me crezco en la adversidad con un corazón de oro. Esto se que es heroico, que está muy por encima de la media, pero es el triple salto, la pirueta de practicar la excelencia…el fino licor de la sabiduría más excelsa: ser bueno ( y ser tonto, que es lo que dirían muchos) tender la mano al otro sin pedirle explicaciones ( que se rían de uno y lo tomen por loco) y al mismo tiempo, que no me quede dentro la rabia contenida haciendo estrago, reunión de fragmentos dispersos de tragedias que entran a raudales en ese ser humano y terminan por inutilizarlo para una vida digna, creativa, empujada por los mejores vientos de una afectividad alada y vertical. Es el misterio de la grandeza de los santos: que tuvieron una felicidad incomparable porque no teniendo nada, lo tuvieron todo. Jesús de Nazaret es la medida del perdón. Saber perdonar todo y a todo es sobrehumano. Pero ese es el reto. El cristianismo tiene las mejores respuestas para esto. Perdonar hasta setenta veces siete, dice el texto evangélico. Y eso resulta difícil de practicar, quien lo duda. Pero es obvio que la una exigencia tan grande de perdonar, no anula las objetivas exigencias de la justicia. No hay justicia sin perdón, ni perdón sin misericordia. El perdón no elimina ni disminuye la exigencia de la reparación. Repito: el perdón con el esfuerzo por olvidar es la forma más alta de amor gratuito. No hay otra más elevada. Es la gran salida. Merced al perdón se deshacen los nudos. Llegar a adquirir la cultura del perdón es estar cerca de una de las puertas de entrada del castillo de la felicidad. Perdonar es borrar la culpa recibida, olvidarla porque el tiempo cura todas las heridas y renunciar a devolver un castigo proporcional. La misericordia es superior a la justicia
Enrique Rojas Catedrático de Psiquiatría

servido por joseantoniosha 12 comentarios compártelo

12 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nikky

Nikky dijo

Gracias por este articulo me ha ayudado a entender lo que realmente significa el perdon.
Saludos

15 Diciembre 2008 | 02:31 PM

IINGRID FACENDA

IINGRID FACENDA dijo

Me gustò mucho el escrito sobre el perdòn...pero allì se habla de perdonar a los demàs...y lo entiendo perfectamente....mi pregunta es, y para perdonarm,e a mi misma por un acto que cometì y estoy muy arrepentida y sè que no lo voy hacer nunca màs....sin embargo la culpa me consume y no logro perdonarme...por favor ayudame...da una luz para buscar dentro de mì y poder perdonarme...gracias....

18 Enero 2009 | 05:25 PM

José Antonio Sha

José Antonio Sha dijo

Hola Ingrid:
Para poder perdonarte primero has de comprenderte desde un análisis serio de
tu biografía, viendo las circunstancias y condicionantes que tenias en ese momento.
Y reza para que el espíritu te ilumine.
Un cordial saludo:
José Antonio Sha

19 Enero 2009 | 10:16 AM

ingrid

ingrid dijo

JOSÈ ANTONIO sha TE DOY MIL GRACIAS POR HABER TENIDO LA AMABILIDAD DE RESPONDER A MI LLAMADO...ES MUY CIERTO LO QUE TU DICES...ALGO PROFUNDO..PERO CIERTO...DE NUEVO GRACIAS, LO VOY A TOMAR MUY EN CUENTA...ESPERO VOLVER A TENER NOTICIAS TUYAS...Y DONDE QUIERAS QUE ESTÈS QUE DIOS TE BENDIGA Y CUIDE DE TI SIEMPRE...RECIBE CARIÑOS DE MI PARTE, INGRID....

20 Enero 2009 | 09:03 PM

yeimy

yeimy dijo

esto es para ti......

10 Agosto 2009 | 03:47 PM

Compartir

Compartir dijo

Hola. Gracias por este espacio. Que importante es el autentico perdon. Hace poco he leido un libro que entre muchas cosas interesantes, se puede leer sobre el perdón, la libertad, el autentico amor... Personalmente recomiendo su lectura porque tiene vida, está lleno de energía y consciencia. Explica el funcionamiento de la mente, y el apasionante viaje que el autor ha realizado para experimentar un cambio interior bello y profundo. El libro se titula "Viaje a la Divinidad-Muerte en vida". Nos explica y cuenta las experiencias en el silencio, soledad física (que no interior), meditaciones, contacto con distintas energías o Consciencias y las trampas que la mente origina en cada proceso. Es un texto revelador e importante el mensaje que trasmite. Se puede ver información en cualquier buscador, o en el sitio de Internet que he puesto. Es una lectura trasformadora. El libro puede ser para muchos el detonante para el comienzo de un despertar o la continuación al mismo, con consciencia de las estrategias mentales y así fluir conscientemente con la vida. Aunque como el autor bien dice, todo es una herramienta, porque la vida es sencilla, sólo fluir con tranquilidad y amor, ya que hay un vinculo que a todos nos une.
Que disfrutéis.

31 Agosto 2009 | 04:56 PM

ana maria

ana maria dijo

leelo

11 Septiembre 2009 | 11:29 PM

jaime diaz quiñe

jaime diaz quiñe dijo

El perdón El perdón rompe la cadena del mal.Para comprender este concepto es importantePoder comprender el alcance del mismoLa infinita misericordia de Dios sobre sus hijosHace que el mal se convierta en bien.Se necesita tener mucho amor para comprender este misterio.A través del perdón el hombre reconoce sin temor y conUn acto sincero de contrición y fe, además de verdadDe conciencia, intención y deseo todos sus pecados.Dios a través del perdón limpia al pecador de todo malLo libera, lo hace hijo de Dios, purifica su hogar, enmienda,Da alegría, gozo y vida. Lo importante no es conocer sino creer, Dios también,Pone a prueba la fe para comprender este misterio.Se necesita tener un amor inmenso que venza las barreras del mal,Que venza las inseguridades del hombre, los temores,Enfrentar la verdad y poder sin temor enfrentar los dilemas de su propiaExistencia y resolverlos. La naturaleza del perdón es la gracia divina, que vence las barrerasDe la muerte, Ser cautos en materia de fe, obviar los pensamientos lógicos,Que rompen el don del perdón y su naturaleza... naturaleza divina.

26 Noviembre 2009 | 08:48 PM

JOSE ANTONIO SHA

JOSE ANTONIO SHA dijo

De acuerdo. Tu comentario es estupendo. Muchas gracias.

27 Noviembre 2009 | 09:17 AM

marcela

marcela dijo

muy bueno el articulo . me ayuda a entender muchas cosas, pero realmente me cuesta olvidar , los agravios y las personas que lo hicieron . por un lado tengo bronca y en el fondo siento que los extraño, me cuesta mucho vencer mi orgullo, me siento triste.

5 Diciembre 2009 | 02:20 PM

andres

andres dijo

me gusto muchop pero no hay persona alguna que sepa perdonar mas que jesucristo nuestro señor

13 Diciembre 2009 | 05:28 PM

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ME LLAMO JOSE ANTONIO SHA HEILPRAKTIQUER -NATUROTERAPEUTA- NACI EN SABIÑANIGO -HUESCA- EL 24 DE JUNIO DE 1.945 TRABAJO EN EL CAMPO DE LAS TERAPIAS COMPLEMENTARIAS DESDE HACE 38AÑOS: FITOTERAPIA, DIETOTERAPIA, HOMEOPATIA -ESCUELA ALEMANA CON BAJAS DILUCCIONES-, HOMOTOXICOLOGIA OLIGOELEMENTOS, ETC. Y PSICOLOGIA HUMANISTA -PSICOSÍNTESIS DE ASSAGIOLI. LOGOTERAPIA DE VIKTOR FRANKL, GESTALT, COACHING, ESTUDIO DE LA BIOGRAFIA -METODOLOGIA GÖETHEANA- TAMBIEN TRABAJO Y ENSEÑO A MIS CLIENTES TECNICAS DE LIBERACION EMOCIONAL - E.F.T. - SOY ASESOR DE DOS LABORATORIOS DE HERBODIETETICA SI DESEAS COMUNICARTE CONMIGO: Tno: 976352439 sanju_an@hotmail.com Free counter and web stats

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